El Arco del Puente fue una construcción de piedra y ladrillo erigida en 1700 que unía las márgenes del río Rímac. Un incendio lo destruyó en 1879. Casi siglo y medio después vuelve al centro de la conversación con la muestra “Renacer: el Arco del Puente de Lima”. Se inauguró el 8 de septiembre en la galería municipal Pancho Fierro y fue de acceso libre hasta el 4 de octubre.
Un proyecto con memoria
La exposición reunió escritos, fotografías y planos que registran las modificaciones del arco que se alzaba junto al Puente de Piedra hoy puente Trujillo a pocos metros del Palacio de Gobierno. Su lema es también una declaración de principios: renacer no es solo reconstruir lo desaparecido. Se trata de tender un umbral entre quienes conocieron el arco y quienes nunca lo vieron.
El proyecto avanza sobre evidencia. Prolima retomó las excavaciones arqueológicas para ubicar el pilar este del arco con el fin de sustentar el expediente técnico de su reconstrucción dentro del Plan Maestro del Centro Histórico. Esa base científica es además un activo de credibilidad ante el viajero cultural internacional.
Atracción de turistas
Un arco restituido sería un hito inmediatamente reconocible y fotografiable, justo donde confluyen el poder político el río y el barrio del Rímac. Para convertirlo en motor turístico se puede trabajar en tres líneas de acción:
- Ruta patrimonial integrada. Conectar Palacio de Gobierno puente de piedra alameda de los descalzos y el Rímac en un circuito peatonal con guías bilingües.
- Narrativa digital. Códigos QR, realidad aumentada y la maqueta de la muestra, para que el visitante vea el arco “de 1700” antes de verlo reconstruido.
- Agenda cultural permanente. Exposiciones itinerantes, noches de patrimonio y alianzas con hoteles y agencias bajo la marca destino “Lima Ciudad de los Reyes” creada como brazo operativo para el turismo y la promoción de inversiones del Plan Maestro.
Inversiones
El contexto es favorable. El Congreso aprobó un régimen especial para el Centro Histórico con incentivos tributarios y la asignación del 3 % del IGV generado en el Cercado de Lima a proyectos del Plan Maestro. Según Prolima, la inversión pública superó los S/ 350 millones en 2025 y la zona concentra unos 6500 inmuebles patrimoniales el tejido urbano patrimonial más extenso de Sudamérica. Marcas como Pan de la Chola, María Almenara, Don Mamino, Flora & Fauna y Alanya ya se han instalado en el Centro Histórico.
Persiste una brecha considerable: recuperar integralmente los inmuebles demandaría más de S/ 4400 millones. Por eso los proyectos emblemáticos como el arco funcionan como señal de confianza. Demuestran continuidad institucional y como recordó el gerente de Prolima cuando hay predictibilidad hay confianza, y cuando hay confianza hay inversión.
Una cita en 2035
Con la mirada puesta en los 500 años de fundación en 2035 el Centro de Lima busca consolidarse como espacio estratégico donde el patrimonio y la inversión avancen juntos. El Arco del Puente puede ser el símbolo de ese pacto. Cuando el visitante cruce otra vez ese umbral cruzará también hacia una ciudad que decidió recuperar su historia como fuente de futuro.



