A 57 días de asumir el cargo, la presidenta Keiko Fujimori realizó su primer viaje internacional para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas, una gira que dejó gestos de apertura diplomática y también generó debate sobre sus resultados concretos.
Un viaje respaldado por el Congreso
El Senado autorizó la salida de la mandataria entre el 21 y el 25 de septiembre mediante la Resolución Legislativa N.° 32741, aprobada con 34 votos a favor, 12 en contra y tres abstenciones. Durante su ausencia, el primer vicepresidente Luis Galarreta asumió el despacho presidencial. El debate en el pleno reflejó posiciones divididas: mientras las bancadas oficialistas defendieron el valor de la participación presidencial en reuniones bilaterales, otros legisladores plantearon que la seguridad interna debía ser la prioridad inmediata del gobierno.
Seguridad y cooperación como ejes centrales
En su intervención ante el pleno de la 81.ª Asamblea General, Fujimori centró buena parte de su discurso en la lucha contra el crimen organizado transnacional, y presentó la reciente incorporación del Perú al Escudo de las Américas, la iniciativa antinarcóticos impulsada por Estados Unidos, como una señal de compromiso del país con sus socios regionales frente a ese desafío. La mandataria también reivindicó la experiencia histórica peruana en la derrota del terrorismo y defendió a policías y militares que aún enfrentan procesos judiciales vinculados a esa etapa, un punto que despertó reacciones encontradas entre analistas y organismos de derechos humanos.
Su primera actividad oficial en Nueva York fue una reunión con la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, lo que marcó desde el inicio un tono de cooperación en materia de seguridad internacional.
Encuentros bilaterales y apertura a la inversión
La agenda incluyó una recepción con el presidente estadounidense Donald Trump y una reunión bilateral con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, ampliando los contactos diplomáticos del país. Fujimori también participó en un evento organizado por Rainforest Alliance sobre sostenibilidad y competitividad, donde expuso ante inversionistas internacionales las experiencias de comunidades campesinas e indígenas del Perú, un espacio que buscó proyectar una imagen de apertura económica y ambiental del país.
La comitiva presidencial, integrada por el canciller Carlos Espá, el ministro de Economía Elmer Cuba, el titular de Mincetur Rogers Valencia y el ministro del Ambiente Vladimiro Huaroc, permitió abordar de forma simultánea temas económicos, comerciales y ambientales durante la gira.
Un mensaje de diálogo con matices pendientes
Fujimori cerró su participación pidiendo a Naciones Unidas una vocación de diálogo genuina que respete la diversidad de realidades de los pueblos. El discurso fue calificado por analistas como un paso válido para reposicionar al Perú en foros multilaterales, aunque algunos señalaron que nombrar al crimen organizado como enemigo requiere, hacia adelante, ir acompañado de una estrategia clara y de resultados verificables en el terreno.
En conjunto, el viaje dejó un saldo de contactos diplomáticos relevantes y una agenda de cooperación en seguridad e inversión, cuyos frutos concretos dependerán de cómo se traduzcan estos primeros gestos en acuerdos y acciones sostenidas en el tiempo.
Fuentes
- TVPerú, «Presidenta Keiko Fujimori arribó a Nueva York para participar la Asamblea General de las Naciones Unidas».
- CNN en Español, «Resumen de noticias de la Asamblea General de la ONU del 22 de septiembre de 2026».
- El Comercio, «Del discurso a los resultados: el mensaje de Keiko Fujimori ante la ONU…».
- Infobae, «La agenda de Keiko Fujimori en la ONU: reuniones con Finlandia, Antonio Guterres y un evento sobre crimen organizado».



